Brackets metálicos:
La ortodoncia tradicional

Los brackets en sí mismos son unos aparatos fijos cuyo fin es el de corregir mordidas, alinear los dientes, nivelación y mejorar la estética dental.

Los brackets van pegados a cada diente y unidos mediante un alambre. Los brackets metálicos son los más comunes entre las ortodoncias, principalmente por su material de acero inoxidable que evitan que se deterioren y haya urgencias de última hora en el paciente.

A esto hay que sumarle además que son los más resistentes, económicos y asequibles para el paciente.

Material de acero inoxidable
Más económicos y asequibles para el paciente

¿Qué conseguimos con una mejor alineación y la correcta posición de nuestros dientes?

Al finalizar tu tratamiento de ortodoncia con brackets metálicos no solo dirás adiós a los dientes torcidos.

  • Tendrás menos riesgos de caries o tener problemas periodontales porque podrás cepillarte con comodidad y mejorar tu higiene dental.
  • Evitarás futuros problemas periodontales, digestivos y dolores de cabeza o de espalda.
  • ¿Digestivos? Sí, al con la mejora de tu masticación también podrás digerir mejor los alimentos.
  • Evitarás desgastes dentales y podrás ayudarte a reducir el bruxismo (rechinamiento de dientes)

Tratamiento realizado en 18 meses por la Dra. Sabrina Murillo

Caso realizado por la Dra. Yeniree Sandoval

Brackets de zafiro

Los brackets en sí mismos son unos aparatos fijos cuyo fin es el de corregir mordidas, alinear los dientes, nivelación y mejorar la estética dental.

Son una buena solución si lo que se busca es discreción y buen precio. Es una de las mejores soluciones para corregir irregularidades dentales.

A diferencia de los brackets de cerámica este tipo de ortodoncia no se amarillea con el tiempo ni se mancha.

Además, los pacientes que opten por este tipo de ortodoncia podrán comprobar que las molestias son escasas; y es que la composición de que lleva -cobertura de polvo de circonio- cumple una doble función. Por un lado proporciona fijación a la ortodoncia y por otro, suaviza al rozar con el interior bucal.